El primer coche de Lego que anda: 60.000 euros y 500.000 piezas

Tras 18 meses de trabajo, medio millón de bloques de Lego y 10 millones de las antiguas pesetas, Raul Oaida ha conseguido fabricar un coche biplaza con motorcillos de aire comprimido que lo impulsan hasta 25 kilómetros/hora.

Por Carlos García-Alcañiz
Raul (izquierda), con el empresario australiano.

Desde Rumanía, Raul Oaida ha fabricado el que podíamos bautizar como el primer coche de Lego que se mueve. Y es que antes habíamos visto maquetas de vehículos de BMW o Audi, pero se quedaban en eso, en maquetas. Con la ayuda de cuatro pequeños propulsores de aire comprimido (fabricados también con estas piezas), este automóvil de inspiración hotrod alcanza una velocidad máxima de 25 kilómetros/hora, suficientes para que Oaida sea el centro de atención allá por donde se desplaza. Y no sólo por su estética, sino por dos detalles muy diferenciadores: el hashtag#superawesomemicroproject en el ‘parachoques’ trasero y unA llantas posteriores en la que estángrabadas la cara de él y de la persona que le ayudó (diferentes en cada lado).

Las únicas partes que son ‘de verdad’ son las ruedas, los indicadores del motor y los amortiguadores.

El Super Awesome Micro, que es como ha sido bautizado, se empezó a gestar cuando Raul se quedó observando un pequeño Ferrari de Lego y se preguntó por qué no podía hacer algo así pero a gran escala. Desde la casa de sus padres (ubicada en la localidad de Deva) montó un taller, pero con los pocos ahorros que tenía no podía avanzar en su proyecto, por lo que buscó financiación y encontró un mecenas en un empresario australiano (imagen de abajo), que le ayudó publicando en su cuenta personal de Twitter este comentario: “Cualquier persona interesada en invertir entre 500 y 1.000 dólares en un impresionante proyecto y primero en el mundo, que me envíe un tuit. Necesito unos 20 participantes”. Al final, 40 personas se pusieron en contacto con elempresario, que aportaron en conjunto 60.000 euros.


Una vez ingresado el dinero en la cuenta de Raul Oaida, éste trabajó hasta crear este vehículo. Sin conocimientos de mecánica ni de ingeniería, tardó 18 meses entre la concepción y la realización. La parte más difícil de desarrollar fue el motor (y que asegura se enfría sin ningún tipo de refrigeración adicional) y el propio desplazamiento del vehículo sin los motores (para manipularlo en el garaje), ya que pesa 500 kilos.